Consejos para preparar la Tempura

Tempura Rebozado

El término “Tempura“, un plato imprescindible en la gastronomía japonesa, tiene su origen en un vocablo portugués (tempero), que significa condimento, y se cree que fue introducido en Japón por los misioneros portugueses durante mediados del siglo XVI. Incluso tras la expulsión de los misioneros y los residentes extranjeros a principios del siglo XVII, la receta y su nombre quedaron ancladas en la cultura popular, tanto es así que se utiliza hoy en día para todo tipo de alimentos, ya sean verduras, carnes o pescados.

Otros apuntan a que pudo ser el mismo Marco Polo quien llevó a Japón la costumbre de freír (no saltear) los alimentos, costumbre que los japoneses no cumplían debido a la dificultad para conseguir el aceite. Se piensa que las frituras se introdujeron paulatinamente en la gastronomía japonesa a medida que el país abría sus fronteras al mundo.

La tempura es algo sencillo de hacer siempre que tengamos mucho cuidado de seguir bien los pasos, ya que son muchos los posibles resultados cuando la preparemos en casa (que quede acuosa, que no se adhiera bien o que quede demasiado gruesa).

Sólo debemos tener en cuenta una serie de cosas que pasamos a explicaros a continuación:

– Es preferible utilizar alimentos suaves (pescado, calamares, gambas, verduras…) y cortados al tamaño de un bocado para facilitar tanto la cocción como el consumo posterior.

– Si vamos a utilizar zanahorias es necesario hervirlas un poco previamente para que no estén tan duras, y escurrirles muy bien el agua antes de rebozar. En caso de usar cebollas, calabacines, pimientos o setas no hace falta precocinar.

– Como sucede con el resto de frituras se debe hacer rápido, con objeto de que se dore el exterior y el interior del alimento no pierda su sabor, pero en función del tipo de alimento que vayamos a rebozar deberemos tener cuidado de equilibrar la mezcla. Si es algo que suelte mucho líquido (pimiento, cebolla, etc) nos puede estropear la tempura, igual que si se trata de algo más sólido o que absorba mucho (berenjena, carne o pescado).

Para preparar la masa de la tempura necesitaremos unos pocos ingredientes:

  • Dos yemas de huevo
  • 1 vaso de agua muy fría (casi helada)
  • 1 vaso de harina
  • 1 chorrito de sake (si tenemos, no es imprescindible)
  • Sal

La forma correcta de preparar la masa es la siguiente:

– Tomamos un bol grande, echamos en él el agua fría y las dos yemas de huevo. La temperatura del agua favorece que se cree una masa no uniforme, crucial para que nos quede perfecta.

– A continuación verteremos la harina (la misma cantidad que de agua) y lo removeremos sólo un poco, evitando que la masa llegue a ligarse del todo. Si la masa se liga, es decir, que toma elasticidad, al freír tenderá a encogerse y dejará zonas del alimento al descubierto. Lo ideal es que la masa presente pequeños grumos y sea irregular.

– Cuando la masa esté lista le agregamos el punto de sal al gusto. También se le puede añadir un poco de ralladura de limón y perejil picado muy fino. Es importante que, si vamos a acompañar la comida con alguna salsa muy salada (como la de soja), pongamos menos sal a la masa para no estropear el resultado final.

– Una vez hecha la masa y cortados los ingredientes de nuestra elección los introduciremos en la masa uno por uno.

– Ahora calentamos aceite en una sartén hasta unos 200º aproximadamente y los freímos durante apenas un minuto, retirándolos con una espumadera y escurriendo muy bien el aceite, una vez que veamos que se han dorado. Para evitar el exceso de aceite podemos dejarlos reposar sobre unas hojas de papel de cocina durante un momento.

– La tempura se puede acompañar de distintas salsas, tanto agridulce y de soja como cualquiera de nuestra elección, según el alimento que hayamos elegido. Buen provecho !

Foto vía: obentotime

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