El origen portugués de las mermeladas

Mermeladas

Suena el despertador, observamos las agujas del reloj y lo primero que hacemos es disfrutar esos cinco minutitos más que nos regalamos previamente a comenzar el día tan agitado que nos espera. Ahora si, estiramos las piernas, los brazos y damos inicio a la principal de las comidas: el desayuno.

¿Pero cómo lo preparamos? ¿Qué se nos puede ocurrir para llenar el estómago y que aguante hasta horas del mediodía? Les traigo una gran solución! Preparar diferentes mermeladas o jaleas, según el paladar de cada uno, para que las conserven en la heladera y cuando vayan a tostar unas deliciosas rebanadas de pan, puedan untar estas exquisitas preparaciones.

Su origen es extremadamente peleado. Muchos dicen que procede del nombre latino “melimelum” que significa manzana dulce, para otros tantos proviene del vocablo portugués marmelada” que hace referencia al dulce de membrillo.

Sin embargo, lo que quisiera comentarles es que la mermelada nació como necesidad de preservar los excedentes de frutas durante la estación. Es así, que romanos las bañaban en miel para su manutención ya que el azúcar aún no existía por ese entonces.

Sin demorarme más, paso a indicarles algunas recetas posibles sobre gustos de mermeladas o jaleas para que realicen en sus hogares.

Ingredientes para Mermelada de Frutillas:

  • 500 gramos de frutillas maduras
  • 300 gramos de azúcar
  • Medio limón (su jugo)

Preparación:

– Lavar bien las frutillas e ir quitándoles el cabo que poseen. Luego espolvorearlas con azúcar y el jugo de limón. Dejar macerar durante 5 horas aproximadamente.

– Una vez pasado el tiempo, tomar una olla y colocarlas sobre fuego suave e ir revolviendo de vez en cuando con una cuchara de madera hasta obtener el punto de mermelada. ¿Cómo se pueden dar cuenta? Cuando vuelcan un poquito en un plato y al enfriarse no se desliza.

Ingredientes para Mermelada de Ciruelas, Peras, Damascos o Duraznos:

  • 1 kilo de fruta (vosotros eligen si desean ciruelas, peras, damascos o duraznos)
  • 700 gramos de azúcar

Preparación:

– Cortar la fruta en mitades, retirar los carozos y lavar bien. En el caso del durazno, deben pelarlos. En el caso de las ciruelas y damascos no es necesario.

– Ahora si, colocar las frutas en un frasco de vidrio, agregar el azúcar y dejar macerar durante aproximadamente 8 y 10 horas.

– Posteriormente, en una olla cocinar a fuego suave. Revolver de vez en cuando con cuchara de madera siempre.

En el caso de ambas recetas que les he pasado calculen que el tiempo de hervor es de 20 minutos. Una vez pasado ese tiempo aumenten el fuego para lograr el punto justo y luego si, pasen la mermelada a frascos de vidrio, bien limpios y secos! No olviden apoyar los mismos sobre una madera a fin de evitar que se rompan por la temperatura del dulce. Delicioso!

Foto: Icannavarra

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