Biko, postre para las fiestas en Filipinas

Biko, postre filipino

La cocina filipina es una amalgama de varias influencias culturales y gastronómicas. China, América, Europa y la cultura musulmana se han encargado de darle cada una su toque particular. Sus aromas, además, provienen de su riqueza en hierbas y especias, abundante a lo largo de todo su territorio.

En cuanto a la influencia española, ésta aportó productos tales como el aceite de oliva, el pimiento, el azafrán, el jamón, el queso, los embutidos, así como recetas que luego fueron “filipinizadas”. Un ejemplo es la paella, de origen español, pero elaborada de modo diferente. Ellos le ponen cerdo, pollo, pescado, salchichas y verduras.

Con la mayoría de sus postres pasa otro tanto: flan, natillas, yemas, dulces de membrillo y demás, poseen un toque que consiste en incluir un sirope hecho de sus frutas más típicas (el coco, por ejemplo).

Cada provincia tiene sus propias especialidades y éstas suelen prepararse durante las celebraciones, tanto de origen religioso, social como cultural.

El postre que presentamos hoy, nos recuerda al arroz con leche español. La diferencia estriba en que, en su versión filipina, es mucho más dulce y consistente. Se suele servir en los cumpleaños, la Navidad, el Año Nuevo y otras fiestas de Filipinas.

  • Ingredientes:

– 2 tazas de arroz redondo.

– 2 tazas de agua.

– 4 tazas de azúcar moreno o de caña.

– 4 tazas de leche de coco.

– 1 cucharadita de sal.

  • Preparación:

– Poner a cocer el arroz en una cacerola.

– Mientras éste se hace, mezclar la leche de coco con el azúcar moreno y la sal y ponerla a hervir a fuego lento, removiendo constantemente hasta que espese.

– Una vez que el arroz esté casi seco y la leche de coco preparada, añadir ésta última al arroz, mezclar bien, y continuar cociéndolo hasta que se evapore el exceso de líquido (ojo, que no quede demasiado seco y se pegue).

– Colocar ya el Biko en una fuente, darle forma prensándolo por los lados y por la parte superior ( se puede dar forma redondeada, cuadrada, lo que quieras), y dejar enfriar. Si se quiere, se puede cubrir con algún tipo de sirope, al gusto.

– Una vez frío, tendrá la consistencia necesaria para que pueda ser cortado en cuadraditos, o en porciones triangulares.

Y ¡cuidadín!, ¡que es una bomba calórica!

Foto Vía: food.clickthecity.com

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