Consejos para tu alimentación durante un viaje

sin lactosa

¿Cuántas veces no hemos vuelto de un viaje de fin de semana y hemos tenido el lunes algún pequeño desbarajuste intestinal?. Los que somos de estómago delicado os lo podemos asegurar. Ya sea por cualquier comida exótica que hayamos querido probar, algún exceso en las prisas que siempre hay en un viaje relámpago o simplemente el cambio de agua. Mira que me recomiendan siempre agua embotellada, pero nada…

Si ya de paso también tenemos que mirar y tener cuidado con las recomendaciones de productos sin lactosa, mucho más. De todas maneras os puedo asegurar que de un tiempo a esta parte las cosas han mejorado mucho desde el punto de vista turístico para aquellas personas que sean intolerantes a la lactosa. Sin embargo, siempre debemos llevar con nosotros nuestro cuidado especial.

Sobre todo si tenemos intención de viajar a algún país exótico donde sabemos que la cocina es totalmente diferente y los ingredientes y el método de elaboración varían. Antes de viajar podéis hacer un pequeño repaso por la cultura gastronómica del país que tenéis pensado visitar. Con internet está al alcance de vuestra mano manejar todos y cada uno de los ingredientes de aquellos platos típicos que queréis probar.

Una vez en el lugar en cuestión no tengáis ningún reparo a la hora de informar a los camareros que tenéis intolerancia a la lactosa. Precisamente en uno de los viajes que hice a Londres fui con una pareja de amigos, y uno de ellos es celíaco. En cada restaurante que entrábamos lo hacía saber, y en ninguno tuvo problemas, todo lo contrario. Especialmente en Europa hay una conciencia muy clara y una gran comprensión ante este tipo de circunstancias.

Si queréis ir sobre seguros, planificar vuestro viaje en una agencia para que ellos se encarguen de buscar hoteles, pensiones, restaurantes, etc… que ofrezcan un menú y una dieta para las personas con intolerancia a la lactosa. También si hacéis la reserva por vuestra cuenta podéis indicar en el apartado de observaciones vuestro caso. Seguro que lo personalizan y os atienden sin problema. En muchas ocasiones hemos tenido que reservar apartamentos o apartahoteles para prepararnos nosotros mismos la comida.

Hace algunos años la intolerancia a la lactosa era un engorro muy fastidioso a la hora de hacer un viaje. Poco a poco esto va desapareciendo, y lo que antes podía suponer pasar más tarde unos días con problemas intestinales, ahora es todo un placer.

Como último apunte, y dado que el móvil se ha convertido en un compañero de viaje inexcusable, deciros que hoy día hay muchas apss que pueden ayudarnos en el mismo. Aplicaciones que nos informan de la composición nutricional de muchísimos alimentos, que nos hablan de las temporadas mejores para cada uno o incluso de los que están libres de gluten.

Y no olvidéis que cuantos más frescos sean los alimentos, mejor.

Foto Vía Ecoprae

Imprimir



Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top